Hay unos pequeños visitantes que atrapan mi atención, que llegan a mi casa de habitación y a los alrededores del barrio. Cuando uno mira de cerca y detenidamente a estas criaturas, se cae inevitablemente en la cuenta de que el ser humano no es el único habitante de la tierra.
Tarántula, conocida también como araña de caballo.
A veces con necio egoísmo y tonto sentimiento de superioridad los seres humanos sólo nos miramos en un espejo y nos olvidamos de la diversidad importante del universo.
Este arácnido salvaje asustó a unos vecinos y desafortunadamente terminó muy mal.
Este insecto es un experto del camuflaje
Aunque las moscas son visitantes no bienvenidas, se parecen a mí en su gusto por lo dulce. Pero mis visitantes favoritos son las abejas que siempre visitan el pequeño jardín colgante de mi morada. Casi siempre llegan por la mañana y revolotean rápidas y ansiosas buscando el néctar.
A esta abeja la capturé con mi cámara fotográfica en pleno vuelo
Esta paloma es la gigante entre los pequeños visitantes
Texto y fotografías: Óscar Perdomo León
La segunda parte de "Pequeños visitantes" lo pueden hallar en este mismo blog, en la siguiente dirección:
Una noche de luz el fantástico Mundo le contó a la Luna una historia verdadera de traición y soberbia. Al terminar el relato ambos pensaron que no valía la pena volver a narrarlo, pues el relato sólo provocaba una mezcla de náuseas, lástima y desdén. Decidieron que esta historia no sería trasladada de generación en generación, para que de esa forma la Perfidia no llegara a los corazones de los seres humanos que aún creen en que la felicidad es tener al final del día la piel tibia de quien les ama, abrazándolos, haciendo lo que les gusta, admirando la belleza de la naturaleza y observando los detalles hermosos de la vida, amando al prójimo y no le dan la importancia que ella, la Perfidia, le da al dinero y a las apariencias.
Sin embargo, esa hermosa noche no se percataron que la Perfidia los observaba. Ella sabía todo de ellos, conocía cuánto se amaban y el mutuo apoyo y respeto que se profesaban. La Perfidia siempre trataba de provocar cismas en el Mundo, pero a pesar de todo su esfuerzo, sus conjuros y su veneno de cascabel fueron inútiles.
Aquella noche de luz, la Perfidia se dio cuenta que en la tierra del Mundo y la Luna, ella no podía entrar. Por un breve y efímero momento su odio cesó y le pidió a los dioses que le arrancaran lo falso, lo barato y lo tonto de su corazón de hiel.
Ante la Roca de la Verdad, se confesó.
El dios Verde escuchó atentamente su plegaria:
Librame, dios Verde, del resentimiento que nace en los pobres de corazón.
Librame, señor, del amor falaz que emana de lo material y no del espíritu.
Librame, señor, del falso sentido de responsabilidad que algunos seres humanos tenemos.
Librame, señor, de sentirme víctima cuando la victimaria he sido yo.
Librame de convertirme en traidora y traicionar a mis hijos, a mi madre y a mi esposo.
Librame, señor, de creer que vivir en una casa en zona de plusvalía (aunque alquilada) me hace una mejor persona.
Librame, señor, de sentir que “me sacrificó” cuando ayudo a mis hijos a hacer sus tareas.
Librame, señor, de quejarme por todo y luchar por nada.
Librame, señor, de hostigar al sereno de corazón, de ver de menos al traicionado, de creerme superior al menospreciar al que no vive como yo.
Librame, señor, de esta envidia, de estos celos, de pensar que soy la mejor.
Librame, señor, de lo mal hija, madre y esposa que fui o que soy.
Perdoname por haber traicionado y robado la felicidad de “mis seres amados”.
Perdoname por valorar más las posesiones materiales, por abonar en mi corazón la idea de que teniendo carro, casa y viajes, tendré más amistades y todos me querrán y admirarán más.
Perdoname, señor, por querer borrar todo rastro que denote que nací como la mayoría de personas: sin cuna de oro ni posesiones.
Perdoname por querer olvidar de donde vengo.
Perdoname por difamar al honrado y trabajador.
Perdoname porque envidio su felicidad y estabilidad –que pudo también ser la mía.
Perdoname porque hablo sin saber, porque me meto en la vida de otros sin fijarme en la mía propia.
Perdoname por el veneno, el perjurio y la alevosía con que le hablo a Mundo, tratando de herirle (y afirmo que disfruto haciéndolo). Confieso que lo hago porque el amor que Mundo le profesa a Luna me enloquece, mi alma de infeliz no soporta que ellos se amen.
Perdoname por todo el resentimiento y el gran sentimiento de superioridad (¿o inferioridad?) que mis huesos cargan.
Finalmente, ¡oh gran dios Verde!, permitime vivir como ellos que conquistan el día a día, se perdonan, discuten pero se reconcilian, lloran y ríen juntos, aman su trabajo y al anochecer duermen juntos y abrazados.
Al finalizar la plegaria, el dios Verde creyó en su suplica y le contestó:
-Perfidia, te escuché atentamente. Te puedo ayudar, pero para vivir como me lo pedís, debés encontrar la alegría en lo que hacés, gozar del aire y la lluvia, entender que nadie es igual a uno mismo. Debés escucharte con atención y perdonarte profundamente. Pedir perdón a los que has ofendido con tus palabras y actos, decir la verdad de tus acciones pasadas y aceptar que has fallado en tu vida. Si logras cumplir son esto, alcanzarás lo que pedís.
Esto fue demasiado para la Perfidia, quien estaba acostumbrada a conseguir las cosas con altivez. Así que decidió abandonar la idea de ser mejor y siguió su camino como siempre, sabedora que en la Tierra, siempre habrá personas a quienes logrará conquistar usando sus mentiras y su veneno.
Aunque el Mundo y la Luna saben que la Perfidia los espía y aborrece, ellos duermen, como siempre, tranquilamente abrazados.
Este domingo 28 de junio de 2009, Comandos de Salvamento, sección Cabañas (CSC), fue juramentada por personeros de San Salvador.
Adrián Benítez
En realidad Comandos de Salvamento ya había iniciado sus operaciones el 01 de mayo de 2009, con atención de 24 horas. La iniciativa surgió de Adrián Benítez y de Iván Galdámez, quienes con la colaboración de otros más, compraron una camioneta del año 1971, en malas condiciones; pero inmediatamente le mandaron a arreglar los desperfectos más urgentes, la pintaron y hasta el momento se han logrado realizar 68 atenciones de ayuda en el departamento.
Local en Sensuntepeque de Comandos de Salvamento, sección Cabañas.
CSC tiene su cede en un pequeño predio cedido por Adrián Benítez, en el lugar donde está su negocio de llantería, en Sensuntepeque. Se construyó una pequeña galera y se le hizo un encementado al piso gracias a la colaboración desinteresada de José Alfaro (de ferretería San Jorge). Cada noche varios jóvenes voluntarios se quedan de turno en este sencillo pero significativo local, a la espera de recibir cualquier llamada de pedido de auxilio.
Vehículo viejo comprado con dificultades por verdaderos filántropos
El acto de juramentación fue hecho con toda seriedad, escuchando primero las notas de nuestro himno nacional y luego escuchando las palabras de algunos delegados.
Como maestro de ceremonias actuó el señor René de Jesús Rivas.
Cantando el himno nacional.
El espíritu de ayuda y el amor a nuestra patria se inculca a los pequeños.
JURAMENTACIÓN
Adrián Benítez no pudo evitar derramar unas lágrimas de alegría al ver la respuesta positiva a su sueño de ayudar.
Adrián dijo unas breves palabras sobre el nacimiento de CSC, de las dificultades que se enfrentaron y además habló sobre su alegría de ver el proyecto caminando sobre ruedas.
Iván Galdámez habló sobre la organización de CSC y de los retos frente al futuro.
La delegación de CSC está formada de la siguiente manera:
Presidente: Sr. Iván Ernesto Galdámez. Vice-Presidente: Sr. René de Jesús Rivas. Tesorera: Profesora Digna Emérita Mejía. Secretaria: Profesora Vilma Antonia Carpio. Pro-Secretario: Sr. Ernesto Ramos. Síndico: Sr. Ángel Chávez. Primero Director: Walter Rivas Quinteros. Segundo Director: Dr. Óscar Perdomo León. Tercer Director: Dra. Érika Mariana Valencia-Perdomo. Cuarto Director: Luís Ernesto Iraheta Marroquín. Quinto Director: Karla Yesenia Barrera. Sexto Director: Sr. Juventino Hernández. Séptimo Director: Sr. Juan Reynaldo Reyes. Octavo Director: Profesor Ramiro Gallegos.
Además hay aproximadamente 30 jóvenes voluntarios, quienes se distribuyen a lo largo de la semana para la realización de turnos de 24 horas durante todos los días de la semana.
CSC se sostiene económicamente de las aportaciones que las personas de la sociedad civil le brindan. No se cuenta con apoyo municipal o gubernamental.
Sí usted quiere contribuir a la noble tarea de servir al prójimo, puede hacerlo de diversas formas: Convirtiéndose en Socio Contribuyente, dentro de este modo de servicio usted aporta una cantidad monetaria mensual, el monto es de un dólar en adelante, a cambio de esta forma de contribución se le entregará un recibo debidamente sellado e identificado. Es de vital importancia que usted sepa que este tipo de donación es deducible del Impuesto de la Renta.
Donando algunos insumos que se necesitan a la hora de la atención en primeros auxilios. Para conocer nuestras necesidades básicas, le invitamos a comunicarse directamente con Adrián Benítez (jefe de socorristas de CSC) al teléfono: 2382-3328
Donación económica. Para servirle mejor y evitar inconvenientes a la hora de realizar sus donaciones, usted puede contactarse al número antes mencionado y aun representante de CSC se hará presente a su lugar de trabajo o domicilio para recoger el donativo, siempre se le extenderá un recibo debidamente acreditado.
Delegados de San Salvador, Sr. Lovo y Sr. Cruz, junto a Iván Galdámez.
NOTICIA ADICIONAL Algunos miembros de Comandos de Salvamento sección Cabañas (CSC) fueron invitados por la radio Génesis de Sensuntepeque, el 29 de junio de 2009, y fueron entrevistados por su locutor Francisco Escamilla. Se aprovechó este importante medio de comunicación para dar a conocer la oficialización de CSC y su número telefónico. Además se exhortó a la población a colaborar voluntariamente.
Comandos de Salvamento sección Cabañas. Teléfono: 2382-3328
Texto: Érika Mariana Valencia-Perdomo y Óscar Perdomo León.
Fotografías tomadas por Mariana Guardado, Iván Galdámez y Óscar Perdomo León.
Vemos con gran preocupación como se ha roto la democracia en nuestra hermana nación de Honduras. Un golpe de estado en estos tiempos es tan anacrónico e inconcebible. Un golpe de estado es algo que se suponía que había quedado en el pasado. La “bota militar” y las fuerzas oscuras de la derecha tomaron por la fuerza al Presidente Manuel Zelaya y lo exiliaron.
La oligarquía hondureña, que no hay duda está detrás de todo esto, no ha respetado la Constitución Política. El diálogo, la no violencia y la tolerabilidad desaparecieron del mapa hondureño.
Esto no es nada bueno para la región centroamericana. Lamentamos mucho que esta tragedia haya ocurrido y que todavía haya personas que por sus ansias de poder traicionen los ideales del pueblo y que aún no hayan entendido que tomar por la fuerza el gobierno sólo ahogará más a Honduras en el subdesarrollo, lo sumergirá al país en más pobreza, en más polarización, en el retraso de los programas de desarrollo y en una gran inestabilidad social.
El monstruo prehistórico de la política que todos creían extinguido ha vuelto a la región centroamericana.
Ojalá que los salvadoreños no vayan a cometer una tontería similar, ojalá que todos los salvadoreños hayan aprendido algo de lo nefasto de los gobiernos dictatoriales del pasado, de la guerra civil que se llevó tantas y tantas vidas, y que jamás se olviden de los acuerdos de paz firmados.
El verdadero cambio sólo se verá a través del tiempo y únicamente el trabajo y la tolerancia harán de un país una nación más grande y efectiva.
Mauricio Funes y el FMLN deben estar atentos. No deben olvidar que la oligarquía en Centroamérica es un mismo bloque.
El día de ayer en el editorial del periódico CoLatino, apareció una lista de posibles candidatos para la presidencia de CONCULTURA, entidad que todos deseamos se convierta durante este gobierno en el Ministerio de Cultura (MICULTURA).
La lista tiene algunos nombres representantes de las letras, unos más conocidos que otros, sin embargo para poder optar a tan importante cargo, no basta tener una hoja de vida llena de escritos. Necesitamos en el puesto a un representante nato del pueblo, que conozca de primera mano al verdadero salvadoreño, el que vive el día a día y no piensa en los protocolos ni en banalidades.
José Roberto Cea, a nuestro humilde parecer, es el personaje idóneo para interpretar el protagónico de ese guión. Cea representa la firmeza del pensamiento y del carácter. Perteneciente a la legendaria e histórica Generación Comprometida, José Roberto Cea sufrió en El Salvador, durante los años más turbulentos, persecución política, presiones y amenazas, y sin embargo perseveró y no desfalleció en su arduo trabajo muy a pesar de las órdenes de aprensión y cárcel, todo por mantener una férrea crítica a las injusticias en contra de nuestros hermanos más desfavorecidos. José Roberto Cea siempre se mantuvo y se ha mantenido, hasta nuestros días, fiel a los ideales revolucionarios, sin ambigüedades, luchando desde sus trincheras culturales que son su poesía y sus ensayos sobre el arte en El salvador, su trabajo como dramaturgo, sus novelas, sus artículos críticos que demuestran disciplina y un gran compromiso con la verdad.
Premiado a nivel nacional e internacional, él tiene vasta experiencia en el desempeño de cargos de difusión del arte y cultura y en relaciones públicas. Investigador de nuestras esencias ancestrales y promotor del amor al conocimiento.
Cea es el hombre del sencillo vestir, de vocablo cuscatleco y de mil aventuras que contar.
El Salvador necesita un referente de la cultura que no se quede en el escritorio firmando papeles, necesita alguien que tenga el suficiente conocimiento de su gente, que tenga espíritu investigativo y que no se quede dormido en sus laureles.
La autogestión debe ser muy importante al momento de desempeñar un nombramiento tan alto como ministro cultural o presidente de CONCULTURA; damos un voto de confianza a Cea, él sabrá sacar provecho de toda la experiencia que lleva sobre sus hombros.
El Salvador pide y grita intensamente por la descentralización de la educación y “la cultura”.
Nosotros damos nuestro apoyo total para que nuestro Presidente Mauricio Funes nombre a José Roberto Cea como Ministro de Cultura o, en primera instancia, como presidente de CONCULTURA. Este sería un gran ejemplo de la meritocracia. Basta ya de funcionarios de élite que desprecian y no miran a su pueblo.
Texto:Érika Mariana Valencia-Perdomo y Óscar Perdomo León
Fotografías tomadas en Sensuntepeque por:Érika Mariana Valencia-Perdomo
Figurilla antropomorfa, encontrada en Chalchuapa, Santa Ana.
Dicen por ahí que en la actualidad que quien no sabe computación e inglés es analfabeta y que para triunfar hoy en día es necesario hablar un tercer idioma y apostarle al aprendizaje de un cuarto. Es por eso, que los colegios “bilingües”, están tan en boga en la actualidad junto con las academias que ofrecen francés, alemán, portugués y hasta mandarín (para algunos “el inglés del futuro”). Tan importante es el inglés en nuestros días que el Ministerio de Educación lo imparte desde primer grado en las escuelas y los kindergarten de vanguardia salvadoreños lo agregan a su oferta educativa desde maternal o antes si es posible. Por supuesto cabe destacar aquellos centros educativos que integran un tercer idioma a sus currículos. Todo lo que genera un buen conocimiento es adecuado adquirirlo.
Sin embargo, son muy pocas personas en nuestro país que luchan por rescatar nuestra lengua de origen, la misma que encontró Pedro de Alvarado al llegar a Cuscatlán, y que hasta el momento fluye y se hace un solo elemento con nuestra sangre, es imposible negarlo. Muchos dicen que no tiene importancia, que no sirve de nada y que para salir adelante y “globalizarnos” es necesario mirar hacia el norte o al otro lado del Atlántico. Me da una gran tristeza y la vergüenza me invade, debido a que durante estos veinte años de gobiernos gobernados por autodenominados presidentes de la paz, de dolarizaciones –aunque nos vendieron la idea de la doble moneda vigente-, de sentido humano y de que lo social es lo primero, ninguno de los anteriores ministros de educación, ni ningún gabinete estatal o alguno de los presidentes de CONCULTURA -creadores de “diálogos permanentes de cultura”-, se hayan puesto la mano en la conciencia y decidieran impulsar el estudio del nahuat dentro de los programas de enseñanza básica y media.
¿Qué no tiene importancia el nahuat en nuestros días? Quien diga eso es realmente un ignorante, no importa si ostenta maestrías, doctorados o títulos rimbombantes; más ignorante es el que lo manifieste y haya servido al país desde un cargo de funcionario de gobierno. Digo esto con propiedad, porque si se es salvadoreño y se vive o no, dentro de los 21, 040.79 Km2 que nos contienen, no sé como logrará comunicarse con los demás paisanos. Nuestro léxico diario, nuestra geografía, la comida diaria con la que nos alimentamos, todo, absolutamente todo está lleno de nahuat. Ese mismo que los que han ocupado la silla gubernamental, los curules del salón azul o las de los despachos ministeriales han querido aniquilar, tal y como quisieron aniquilar a nuestros hermanos en 1932. Pero ¡oh, gran sorpresa!, si hasta los grandes empresarios, los extranjeros residentes en nuestro territorio, los diputados y los antiguos mandatarios han utilizado el nahuat día con día; si una lengua es tan utilizada por cada uno de los salvadoreños, entonces sí es verdaderamente importante.
Pedro Geoffroy Rivas, en su libro “Toponimia náhuat de Cuscatlán” (1) nos da una amplia y verdadera razón para considerar al nahuat muy importante. Para los escépticos les bastará con leer solamente la introducción para entender el porqué vivimos en un país nahuat aún, pese a todo el “modernismo”, Internet, y tecnificación que pueda existir en algunos pocos lugares de nuestro Cuscatlán.
En este pequeño libro es realmente valioso debido a las importantes explicaciones que nos da su autor, entre ellas están:
1- “La mayor parte de los nombres indígenas han sufrido serias desfiguraciones, debido a la dificultad con que tropezaban los españoles para pronunciarlos, hasta el punto de que a veces resulta totalmente imposible reconstruir el nombre original”, como por ejemplo: Guacotecti, palabra que originalmente ha de haber sido Cuauhcotoctican: “en el tronconal”.
2- Algunos traductores no se han dado cuenta “que muchos nombres han perdido sus terminaciones, o de que éstas han sido modificadas por la pronunciación castellana, y pretenden tomar como locativo la última sílaba del nombre actual. Ejemplo: Mazahuat, que algunos lo traducen como “río que tiene venados”. Pero ni at ni huat se han usado jamás en náhuat como locativos” Acá hay un error de acentuación nahuat, que obviamente no obedece a las reglas del español. Otras demostraciones con Ashustic, que se volvió Asuchío y Conshalco se transformó en Conchalío y Metatco lo hizo en Metalío.
3- “Numerosos topónimos pipil fueron aztequizados por los meshica que acompañaban a Alvarado, dejándonos serias confusiones entre tan y tlan, entre o y u, entre ch y sh. Muchos de los nombres nahuas de El Salvador, no son pipil sino que los meshica o españoles los bautizaron con nombres traídos del Anahuac”. Por ejemplo: Tacuba.
Así, de esta manera Pedro Geoffroy Rivas, nos invita a lo largo de siete introductorias páginas a comprender que fuimos, somos y seremos nahuat. Pausadamente recorre nuestras venas hasta que el corazón nos grita que nuestra sangre es nahuat, mezclada con otros genes, pero nahuat al fin. En este hermoso recorrido a nuestra patria, Geoffroy Rivas logra hacer que nuestras entrañas griten con orgullo que nuestro alimento, nuestro aire y nuestra tierra es nahuat.
Es de gran reto para este nuevo gobierno el crear, difundir y descentralizar el conocimiento, todos esperamos que a lo largo de este nuevo lustro se generen las condiciones necesarias para que la cultura, educación e identidad nacional salgan nuevamente del lugar en donde han estado guardadas y que logre crear los cimientos que sofoquen el aletargamiento en que nos han envuelto estas dos décadas de gobiernos interesados en sí mismos e inmersos en el oscurantismo. Gobiernos que han intentado –y logrado en muchos casos- la corrupción del gusto y han deseado que nos avergoncemos de nuestras raíces indígenas.
Por este motivo apoyo totalmente el esfuerzo que se esta haciendo a través del Foro de Intelectuales de El Salvador, en pro de la creación del Ministerio de Cultura, entidad realmente necesitada y anhelada por todos los salvadoreños que amamos a la tierra que nos vio nacer, por la cual trabajamos día a día y con el ánimo de que su gente salga adelante y de la que todos nos sintamos orgullosos. Mientras se llega la hora, espero que el Ministerio de Educación tomé a bien y escuche las múltiples voces que están aclamando una reforma educativa de calidad y anhelo que en ella se agregue verdaderamente una cátedra de enseñaza de nahuat. Si un pueblo no conoce su origen, jamás sabrá tomar el rumbo adecuado.
Algunas palabras de origen náhuat de nuestro cotidiano hablar son:
Para muestra un botón, dice el dicho. El español nuestro de cada día esta condimentado con una gran cantidad de nuestra ancestral lengua.
Figurilla con ruedas, efigie de perro. Encontrada en Cihuatán, San Salvador.
Es competencia de todos los salvadoreños dar el primer paso, para salir del barranco cultural en el que nos encontramos.
Recalco insistentemente la necesidad de que todos los cuscatlecos pidamos la creación del Misterio de Cultura. Insto al Foro de Intelectuales de El Salvador en no desfallecer ante la loable campaña para la apertura de dicha entidad; espero que el vice-ministro Badía –miembro del Foro de Intelectuales- logre abrir los espacios cerrados por las administraciones anteriores en ese campo. Al Ministerio de Educación le solicitamos una reforma profunda del plan educacional, no es posible que se impulse el aprendizaje de otros idiomas sin ni siquiera saber hablar el materno.
La importancia del rescate de las lenguas ancestrales surge de la necesidad del pueblo de conocer su pasado. El mismo Bill Gates lo ha comprendido y nos ha dado un ejemplo claro de que en una era digital y científica la tecnología se mezcla perfectamente con lo autóctono, ejemplo de ello es la creación de un Microsoft en guaraní. Hoy los bolivianos están libres de analfabetismo, toda su población sabe leer y escribir, conservan su lengua madre y tienen un sistema computacional hecho para ellos en su natal guaraní.
Texto: Érika Mariana Valencia-Perdomo y Óscar Perdomo León. Fotografías: Óscar Alfredo Perdomo.
Fotografía de la figurilla con ruedas extraída del libro de Stanley H. Bogas, “Figurillas con ruedas de Cihuatán y el oriente de El Salvador”, Colección Antropología No. 3, Dirección de Publicaciones, Ministerio de Educación, San Salvador, El Salvador, 1972
(1) Tercera edición. Dirección de Publicaciones del Ministerio de Educación, San Salvador, 1982.
Este día me levanté con la noticia de que en El Salvador hay ya 41 casos de gripe A H1N1 y al mismo tiempo un periódico nacional da a conocer que el medicamento que se usa para combatir los casos más severos de la referida enfermedad, el Tamiflú, ya se está vendiendo en el mercado negro. El viceministro de políticas sectoriales del Ministerio de Salud, Eduardo Espinoza, dijo que ha investigado que el medicamento, que se está vendiendo en el Mercado Central, fue sustraído del ministerio y que “se descubrió que el número de lote y la fecha de vencimiento coincidían con los que venían como donación por parte de la Organización Panamericana de la Salud.” (1)
¿Quién o quienes han sido los responsables que un medicamento de alto costo monetario, que debería de ser utilizado sólo con prescripción médica y por sobre todo que fue dado a nuestro país bajo donación, se encuentre libremente de venta en un mercado?
Es imposible que ese medicamento haya sido sustraído de las bodegas del Ministerio de Salud sin que alguien de ese mismo ministerio sea el responsable. No es posible que las “autoridades que velan (o velaban) por todos los salvadoreños” se burlen descaradamente de nosotros. Como en toda institución, existe una cadena de mando, firmas y permisos que se deben de obtener para tener acceso a insumos o medicamentos. Todos hemos dado nuestro voto de confianza a la Dra. María Isabel Rodríguez, mujer tenaz que a pulso de trabajo ha logrado más de lo que muchos políticos han hecho por nuestro país, por ello creemos fervientemente que no dejará este caso impune. Yo, como parte del gremio médico, me siento ofendido por semejante situación. Espero que no quede en el olvido como aquellos fertilizantes donados por Japón. Este es un nuevo gobierno. El gobierno del pueblo trabajador.
Nuestro nuevo Presidente de la República, Mauricio Funes, habló con la fuerza necesaria, como muchos salvadoreños lo esperábamos, sobre el combate frontal contra la corrupción que tendrá el nuevo gobierno. Y no esperábamos menos de una persona con una trayectoria periodística tan ética y por la cual lo hemos admirado tantas personas aquí en El Salvador. Los salvadoreños necesitábamos escuchar las palabras seguras de Mauricio Funes de no tolerar más la corrupción; pero ahora también necesitamos ver hechos.
Ahora es cuando hay una oportunidad fehaciente de que la voluntad de combatir la corrupción pase a las acciones. Aquí hay una clara ocasión de seguir las pistas y llevar a los tribunales competentes a los responsables de este insensato e inmoral acto de corrupción ocurrido en el Ministerio de Salud, cuando aún estaba bajo la responsabilidad de ARENA. No cabe duda que nuestro Presidente Mauricio Funes tiene hoy, en charola de oro una primera oportunidad en demostrar al pueblo que lo eligió y que con lágrimas de alegría y esperanza le aplaudió, que su lucha será directa y sin miedo contra la corrupción.
Además también hago un llamado de atención al Sr. Presidente y a su gabinete de estado: es imposible trabajar y decir que se luchará contra la corrupción y la falta de ética, cuando aún en muchos lugares de nuestro país hay gente perteneciente al pasado gobierno, ostentando cargos claves de dirección y de confianza que responden a lineamientos divergentes. Sr. Presidente: no permita que estas personas que aún están a la cabeza de hospitales y unidades de salud sigan mofándose de nosotros y de usted.
Se necesita un “castigo ejemplarizante” que mande un mensaje rotundo a todo El Salvador de que la corrupción no puede continuar.
Érika Mariana Valencia-Perdomo y Óscar Perdomo León
(1) La Prensa Gráfica, “Buscan a responsable de tamiflú en mercados”, miércoles 03 de junio de 2009, p. 25.
Fotografía tomada y editada por Óscar Perdomo León.
Zopes en pleno festín. Vaca atropellada entre San Isidro y Guacotecti.
No usan las aceras, donde las hay. Peatones caminando en la calle.
Cabañas y en especial su cabecera departamental, Sensuntepeque, posee gente muy amistosa, trabajadora y con mucho talento. El departamento se conecta con el resto del país a través de la red secundaria de carreteras; pero llegar hasta acá, para los que la visitan por primera vez y para aquellos que lo hacen frecuentemente y que cumplen con los requisitos de conducir vehículos y que son mínimamente responsables, es verdaderamente una aventura, digo esto debido a una serie de obstáculos que hay que sortear a lo largo del trayecto del serpenteado camino de asfalto.
Llegar a “Sensunte”, requiere de mezclar las estupendas visiones que tiene el águila, el búho y el gato; se necesita de la tolerancia de Gandhi y de los reflejos de un superhéroe; esto no es una crítica mal intencionada hacia alguien en particular; en este lugar hay tantos buenos amigos y hay muchas personas honestas y de buen corazón; este artículo es una crítica a las autoridades locales, departamentales y nacionales en el campo de la seguridad pública y de tránsito, al FOVIAL, al Viceministerio de Transporte y al Ministerio de Educación; y es también una autocrítica en general a todos los que formamos esta comunidad de Cabañas.
Desde que se toma la carretera que conduce de San Rafael Cedros, Cuscatlán, a Sensuntepeque se observan una serie de anomalías. No importa la hora ni el día, constantemente los buses y camiones que transitan la mencionada arteria, se detienen exactamente en las curvas, no se salen a la calzada para estacionarse, no encienden las vías, ni las luces intermitentes.
Si es de noche, se tiene que aplicar la ultra súper mega triple visión gatuna para poder ver el camino a través de la momentánea ceguera blanca como la leche (como dice Saramago en “Ensayo sobre la ceguera”) causada cuando un vehículo que viene en el carril opuesto enciende las luces altas unos quince o diez metros antes de quedar frente al vehículo que viene en sentido contrario, en esos breves segundos es cuando se necesita aplicar la visión felina para contraer las pupilas y evitar quedar ciego por la brillante luminosidad. Después de un poco más de un lustro viajando continuamente por estos lugares todavía no he logrado comprender por qué hacen eso. Antes los insultaba en mi mente y en no muy pocas ocasiones lo hice verbalmente, pero comprendí que eso no iba a cambiar su irrespeto al reglamento de tránsito, así que opté por una solución más práctica: reducir la velocidad cuando veo que el vehículo que viene en el sentido contrario se acerca a los 50 metros aproximadamente. Así me he salvado de varios accidentes.
Vehículo con luces altas
Luego está la vacuna y equina pasada por San Isidro. En este tramo los caballos, vacas, terneras y sus demás parientes cuadrúpedos pasean libremente a lo largo y ancho de la vía asfaltada; ya se han contabilizado fatales accidentes provocados por los libres rocinantes y los despreocupados semovientes. Acá es donde entran en acción los reflejos de superhéroe, para preservar las vidas ajenas y la propia.
Pero la aventura no termina aún. En esta misma zona hay que reacomodar la visión y acoplar la súper triple retina aguileña-búhofelina porque si se va de noche se tiene que ver a corta y larga distancia los camaleónicos peatones que caminan sobre la carretera o bien sobre la línea alba continua de los extremos de la carretera. Algunos plácidamente se sientan o acuestan sobre ésta para platicar con los vecinos o familiares. Esto también ocurre de día y de noche. Esto sin contar que abundan los ciclistas que por ningún lado portan ni el más sencillo “ojo de gato” en los pedales o la parte posterior, anterior o lateral de la bicicleta y por supuesto no llevan foco ni mucho menos retrovisores. ¿De qué brillante autoridad fue la idea de suspender las matrículas de las bicicletas? Me recuerdo que en mi niñez las bicicletas tenían placa. Aclaro: por si queda alguna duda, no hay postes con luz en la carretera.
Los domingos o días festivos es casi una blasfemia pretender manejar en esa zona puesto que las calles se hicieron para que la gente camine por ahí, no los vehículos. Una vez más hay que afilar los reflejos del hombre araña. A la PNC rural, urbana o los policías de tránsito no les disgustan estas situaciones, pues los retenes que colocan son para verificar las luces o ver las fotos de las licencias, pero no detiene a los que conducen con un solo foco o a los que no les sirven las luces rojas de freno, ni las vías.
Vehículo automotor avanza en plena noche sobre la autopista que conduce de Sensuntepeque a San Isidro, con una sola luz encendida.
Imprudencia. Oriundos de San Isidro sentados a la orilla de la autopista. Durante la noche es difícil verlos.
Peatones de San Isidro caminando al atardecer dentro de la carretera.
Y finalmente al llegar a mi destino, Sensuntepeque, aplico las enseñanzas de no violencia y tolerancia de Gandhi, pues si un vehículo se conduce sobre el carril contrario o a mitad de la calle soy yo quien debo de apartarme, retroceder o esperar (según sea el caso) a que pase, porque acá la ley de tránsito no se respeta ¿O será que para esta zona del país existe un reglamento de transito distinto? No me atrevo ni siquiera a pensar que exista la posibilidad de que algunos hayan “comprado” la licencia, menos que no hayan leído siquiera una vez el reglamento de tránsito.
Reconozco que el diseño de las aceras de Sensuntepeque no fue muy bien hecho, porque sencillamente son estrechas y con desniveles al gusto de los dueños de las casas o simplemente no existen.
Calle que conduce de Sensuntepeque a Los Llanitos. En ciertos tramos carece de andenes.
Jóvenes parados en la estrecha acera de la Casa de la Cultura.
Una de las calles principales, altamente concurrida por ser zona comercial. Peatón en alto riesgo de sufrir accidente de tránsito por la inadecuada planificación de la ciudad.
En muchos lugares de Sensuntepeque claramente no hay aceras.
A veces hay aceras; pero hay también ya cierta costumbre arraigada de caminar en las calles.
Estudiantes caminando en las calles
Una joven madre camina en la calle con sus hijos.
Los automovilistas particulares y del transporte público irrespetan el derecho de vía al detenerse en medio de la calle para bajar o subir personas, como lo muestra esta fotografía y la siguiente.
¿Hay autoridades elegidas por el pueblo trabajando para el pueblo? ¿Es que acaso no les importa que los sensuntepecanos puedan sufrir algún accidente de tránsito o es que acá prevalece la ley del más fuerte o se vive con el dicho “el golpe avisa” y “el que pega paga”?
Me da escalofríos pensar que mis vecinos y amigos han vivido bajo la sombra fresca de la apatía de los alcaldes que han desfilado por el despacho municipal y de las autoridades de tránsito. Es por esa anarquía que los peatones andan como Juan por su casa por las calles, se las cruzan sin ni siquiera ver hacia los lados. Recuerdo que eso fue lo primero que me enseño mi mamá, cuando empecé a salir sola a la tienda de la colonia. Algunos ven que se aproxima un carro y no se apartan. Hay que aguantar también que los automovilistas se queden conversando a mitad de calle con algún conductor (por supuesto que ni se orillan ni ponen luces intermitentes).
Pero cuando pido totalmente ser la reencarnación del Mahatma Gandhi es cuando algún vehículo se para repentinamente, sin previo aviso, el conductor apaga el motor, se baja y entra a alguna casa dejando su carrito estacionado exactamente a medio carril.
No sólo la estrechez se ve en las aceras, sino también en la calles, lo que produce congestionamientos.
Sería conveniente que el Ministerio de Educación, autoridades y sociedad civil se preocuparan por enseñar al peatón y a los conductores el reglamento de tránsito, que se divulguen las responsabilidades en el actuar de ambas partes, se promueva el uso de chalecos con material fluorescente para las personas que tiene que caminar en horas nocturnas a lo largo de las carreteras, sean estos niños o adultos, hay que instruir a todos, es deber y derecho de cada uno de nosotros saber cuales son las conductas adecuadas al manejar, no importa si conducimos o no algún vehículo.
En El Salvador, los accidentes de tránsito están entre las primeras tres causas de consulta en las unidades de emergencias quirúrgicas.
A la sociedad civil les pido que hagamos verdadera patria sin colores políticos o intereses monetarios; a las autoridades municipales y centrales: planifiquemos y hagamos realidad proyectos de mejora vial en nuestras calles; a Educación: implementemos el conocimiento del manual de tránsito en las escuelas y colegios, se puede hacer en Estudios Sociales, bajo las unidades de “Nuestra Comunidad” o cuando se estudie la unidad de El Salvador, aquella en que nos enseñan las cabeceras departamentales, la hidrografía y geografía de nuestro territorio; a los conductores: “el respeto al derecho ajeno es la paz”; y a los peatones: usemos las aceras, si ven un carro en marcha háganse a la orilla.
Hagamos la paz, tomemos conciencia de nuestras responsabilidades.
Texto:Érika Mariana Valencia-Perdomo Fotografías:Érika Mariana Valencia-Perdomo y Óscar Perdomo León
Mercy Flores y Rosario Ríos en la obra “Divorciadas, evangélicas y vegetarianas”, en mayo de 2005.
Sensuntepeque 21 de mayo de 2009.
El Foro de Intelectuales de El Salvador ha dado a luz su “Propuesta de Política Cultural para la Sociedad Salvadoreña del siglo XXI”, la cual he tenido la oportunidad de leer por medio de la Revista Realidad y Reflexión de la Universidad Francisco Gavidia; a lo largo de un viaje de diecinueve puntos de desglosa uno a uno los problemas que actualmente atraviesa nuestra sociedad, creados por la misma apatía popular y acrecentados por las políticas internas y externas del gran capital, a las que dicho sea de paso les interesa enormemente que nuestro pueblo se sumerja cada día más en la miseria intelectual y lograr de esta forma un despojo de nuestras raíces, borrando de nuestro cerebro la memoria histórica para llenarlos de falsos valores, alienando nuestra voluntad para hacernos creer que la educación, las artes y las actividades propias del intelecto son innecesarias en un país “pujante y trabajador”.
Sin embargo, me permito hacer un llamado a esta propuesta, y es que salvo en el punto dos que trata sobre la formación del talento humano para el desarrollo cultural, párrafo cuatro de la página número cincuenta, no se hace más que una breve alusión a “la formación y perfeccionamiento del recurso humano para la enseñanza, promoción y difusión de las artes en nuestro país”.
Si bien es cierto que la sociedad tiene como base fundamental a la familia y que es esta la que provee las primeras enseñanzas a los noveles miembros de la misma formando un triangulo equilátero -aunque en nuestro país se le ve como un triángulo isósceles- junto con la escuela y el escolar, es un hecho que la sociedad misma no podrá jamás enriquecerse y henchirse en desarrollo cultural si no se afinan los vértices del antes mencionado triangulo, siendo necesario para ello profundizar en la estructura de cada uno de los lados del mismo. Así, es preciso internarse en el campo de la formación actual de los aspirantes a docentes y en la capacitación constante de los ya formados.
Es urgente evaluar los planes de estudios vigentes de las carreras docentes, es imperativo que se mejore la calidad de formación docente; no es posible que nuestros niños y jóvenes sigan yendo a la escuela y que en ellas se encuentren bajo la guía de profesores que no saben de historia de El Salvador, que no conocen las cabeceras departamentales, que no distingan la estructura de un cuento a la de una anécdota y que no sepan utilizar los signos de puntuación apropiadamente, esto sin mencionar la pobre ortografía y la falta de interés por la lectura. ¿Cómo esperamos que se mejore la educación si el maestro no es capaz de incentivar al alumno al estudio, al amor por el conocimiento y no sepa llenar los intereses propios de la niñez?
Es urgente diseñar una política reestructuradora de todo el sistema educacional en nuestro país, que abarque desde los programas educativos pasando por los centros educativos, las universidades que ofrecen los nuevos educandos a la patria y llegue hasta el mismo despacho del ministro o ministra.
¿Cómo es posible que nuestros hijos aprendan en un aula sin techo, con paredes caídas, con letrinas sucias y malolientes, con piso de tierra, sin adecuados pupitres o sin libros? ¿Cómo se hace posible cumplir con la metas educacionales establecidas si no hay material didáctico en las escuelas y sobre esto el profesor no esta adecuadamente capacitado?
La nueva política en educación debe hacer alianzas con editoriales, empresa privada y sociedad civil para que se busque sinceramente la construcción de un sistema de educación basado en el amor a la patria, a las artes y a la identidad nacional. Para ello el papel del maestro es de fundamental importancia, porque de nada sirve implementar nuevamente un “moderno plan de estudios” como se ha estado haciendo en la actualidad, en donde se capacita al personal educativo quince días antes del inicio del año escolar y se le dan a conocer los objetivos que tienen que desarrollar y cumplir.
El nuevo Ministerio de Educación debe contemplar y dar el lugar que históricamente le corresponde al maestro de las escuelas, pues es él quien verdaderamente tiene en sus manos las llaves para estimular el intelecto del joven, fomentar la identidad nacional y el respeto y tolerancia hacia la comunidad, pues en esta sociedad en donde las familias se encuentran resquebrajadas es el docente el que sirve de refugio y llega a ser parte estructural del maná que tanto necesitan.
La reestructuración educacional debe de llevarse a cabo realizando un exhaustivo diagnóstico del sistema actual y de los recursos humanos que la componen. Es necesario hacer una “PAES” a todos los maestros tanto a nivel público y privado en donde se tomen en cuenta los siguiente aspectos: Historia de El Salvador, ortografía, capacidad de análisis y de síntesis, un perfil psiquiátrico, ética, conocimientos de literatura nacional y universal, gramática, arte –pintura, música, teatro-, geografía local y nacional, valores y técnicas pedagógicas.
En respuesta a la carencia de interés familiar por preservar, incrementar y desarrollar en la juventud el amor hacia las artes, el nuevo ministro debe cargar sobre sus hombros este problema y plantear en el nuevo programa de educación la implementación de las materias de música, educación estética, cívica y moral, expresión corporal, difusión del teatro a través de formación de grupos en el interior de los centros educativos y con grupos itinerantes a lo largo del territorio nacional, sin embargo esto no se podrá lograr si no se inicia por la investigación de la calidad de educación que ofrecen los centros de educación superior, instituciones que deben garantizar un flujo de profesionales en pedagogía de extrema y alta calidad, ya no podemos seguir tolerando la mediocridad en nuestro amado Cuscatlán; porque sólo con y por medio de los maestros lograremos que existan “nuevos públicos” para los espectáculos de arte que se presentan en nuestro país, por ello como ya lo había hecho notar José Roberto Cea en su libro “Teatro en y de una comarca centroamericana”, publicado en 1993, en donde menciona que no existe un nuevo público ni hábito de asistir a las presentaciones. Palabras que siguen siendo vigentes en este 2009. Y esto por supuesto puede extrapolarse a las otras ramas del arte. El “nuevo público” surgirá en torno al entusiasmo, amor e interés que logre inculcar el orientador en cada uno de los niños y jóvenes que tenga a su cargo, pero para que este amor, conocimiento, tolerancia y respeto hacia nuestros autores y a las artes surja, es necesario que este público vea y sienta todas las sensaciones que provoca estar sentado frente a los escenarios y artistas, cosa en extremo difícil hasta estos días, sobre todo porque en lugares alejados de la capital, Santa Ana, Santa Tecla o San Miguel, hay mucha de nuestra gente que nunca ha presenciado la puesta en escena de una obra de teatro o ha escuchado a la Sinfónica Nacional (es más, algunos ni saben qué es, ni que existe en nuestro país), por ello no podemos esperar que los padres inculquen a los hijos el entusiasmo por las artes, por eso al Estado le corresponde “alfabetizar en artes”, debe difundirse a través del maestro la enseñanza de éstas y debe priorizarse en la formación de éstos antes de echar a andar un ambicioso plan como este, porque Cuscatlán somos todos.
Hay que fomentar la inversión económica en la educación de los educadores.
Sólo con la realización de alianzas estratégicas interministeriales, gobiernos municipales, con la empresa privada, medios de comunicación, ONG, etc., el nuevo Ministro logrará crear en todos los municipios y rincones de Cuscatlán un verdadero país amante de las artes.
Espero que a través del Foro de Intelectuales de El Salvador, se consiga llevar educación y cultura a nuestra gente.