Esta fotografía fue tomada en el año 2006 y decidí llamarla VENTANA EN LLAMAS.

sábado, 21 de noviembre de 2009

TE VERÉ EN MIS SUEÑOS. Joe Brown.



El viernes 03 de abril de 2009 escribí con mi esposa Érika en este mismo blog sobre el CONCIERTO PARA GEORGE que se llevó a cabo en homenaje a George Harrison en el año 2002. En esa ocasión mencionamos que la última canción que se tocó en el concierto fue “I´ll see you in my dreams”, interpretada por Joe Brown.

Este día me gustaría profundizar un poquito acerca de esta canción. “I´ll see you in my dreams” es una canción compuesta por Isham Jones y Gus Kahn y lanzada al público en 1924, y estuvo 7 semanas en el primer lugar en las carteleras de popularidad y durante 16 semanas en total. Esta bella composición ha sido interpretada por numerosos artistas, entre ellos, por mencionar algunos, están Louis Armstrong, Pat Boone, Doris Day y Ella Fitzgerald. También ha sido usada en una película del mismo nombre.

Por su lado, Joe Brown, nacido en 1941, es un cantante británico que desde 1960 hasta la fecha se ha mantenido en los escenarios musicales y ha publicado numerosos discos. Cuando Los Beatles aún no eran famosos fueron teloneros de Joe Brown, fue así como trabaron entre ellos una amistad que perduró con los años.

Hay que mencionar que George Harrison era un gran compositor y cantaba de una manera muy dulce. La belleza de las melodías que componía es innegable, como por ejemplo “Something”, “Isn’t it a pity? o, la que le dedicó a John Lennon, “All those years ago”, para mencionar algunas. Y hay que decir que George era también un gran amante del ukelele, una especie de pequeña guitarra de cuatro cuerdas, instrumento del cual, según ha dicho su hijo Dhani, tenía varios.




Pues bien, esa noche del concierto-homenaje para George Harrison, Joe Brown interpretó de una manera genial una versión de “I´ll see you in my dreams”, que creo será recordada por muchos años. Pienso que Brown trató de homenajear a George de dos maneras con esa canción: una, utilizando un ukelele para acompañarse, y dos, agregando unas líneas a la letra original de la canción. He buscado la letra de “I´ll see you in my dreams” y la he escuchado con otros cantantes y lo que he oído y leído es lo siguiente:


I'LL SEE YOU IN MY DREAMS

I'll see you in my dreams,hold you in my dreams.Someone took you out of my arms,still I feel the thrill of your charms. Lips that once were mine,tender eyes that shine,they will light my way tonight.I'll see you in my dreams. I'll see you in my dreams,hold you in my dreams.Someone took you out of my arms,still I feel the thrill of your charms. Lips that once were mine,tender eyes that shine,they will light my way tonight.I'll see you in my dreams. I'll see you in my dreams,I'll see you in my dreams.

Joe Brown le agrega al principio de la canción: “Lonely days are long, twilight sings a song, all the happiness that used to be. Soon my eyes will close,soon I'll find repose and in dreams you're always near to me”. Y luego sigue con la letra original:
“I´ll see you in my dreams, hold you in my dreams…”

Y tomando en cuenta la creencias muy arraigadas de George Harrison sobre la brevedad de la vida en la tierra y sobre la vida en el más allá, me parece que Joe Brown lo que hizo fue una parodia respetuosa y elegante de las composiciones de George Harrison, al introducir ese lindo fragmento de letra. Incluso el arreglo de los violines que lo acompañan me suena muy harrisoniano. Realmente esa versión de “I´ll see you in my dreams” es una joya que vale la pena escuchar.

Pueden ustedes ver y escuchar el fragmento del Concierto para George en donde Joe Brown interpreta la bellísima canción de la que he estado hablando siguiendo esta dirección:
http://video.aol.co.uk/video-detail/joe-brown-ill-see-you-in-my-dreams/2847356105



Texto:
Óscar Perdomo León



Letra de “I´ll see you in my dreams” extraída de MUSICA.COM http://www.musica.com/letras.asp?letra=943426

Fotografía de Joe Brown extraída de Google Imágenes
http://images.google.com.ar/images?q=joe%20brown%20fotos&hl=es&ned=es_ar&tab=ni

Fotografía de George Harrison extraída de Google Imágenes:
http://images.google.com.sv/images?hl=es&source=hp&q=george+harrison&btnG=Buscar+im%C3%A1genes&gbv=2&aq=f&oq=

domingo, 8 de noviembre de 2009

LAS VENAS que siguen ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA

1

El clásico libro del uruguayo Eduardo Galeano que inicia con una cita que es como una bofetada para que todos los latinoamericanos despertemos: “... Hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez...” (Proclama insurrecional de la Junta Tuitiva en la ciudad de La Paz, 16 de julio de 1809), es una obra que deberían leer las masas empobrecidas y hambrientas de nuestra América, los profesionales, las amas de casa y los comerciantes; debería ser leído también por nuestros políticos (de cualquier corriente de pensamiento), para que tomaran consciencia del verdadero y adecuado papel que les correspondería jugar en la sociedad.

El libro “Las venas abiertas de América Latina” fue publicado por primera vez en 1971, pero pienso que su vigencia es tan fuerte hoy como lo fue hace 38 años. Es uno de los libros más reveladores y conmovedores que he leído en toda mi vida.

Fue escrito luego de una gran investigación por parte del autor, muestra de ello son las innumerables citas que aparecen como pie de página a lo largo de todas sus páginas. Es un viaje detallado por nuestra América que dura 500 años; muchos pueden alegar que “sólo es un libro más de izquierda”, sin embargo dudo mucho que las palabras del Códice Florentino, escrito por el fray Bernardino de Sahún durante la conquista sean de esa ideología: “mucho espanto le causó oír cómo estalla el cañón cómo retumba su estrépito, y cómo se desmaya uno; se le aturden los oídos, Y cuando cae el tiro, una bola de piedra sale de sus entrañas: va lloviendo fuego”. Los hechos son los hechos.

El origen infame de la historia de nuestros países latinoamericanos, que han sido mil y una vez bañados de sangre y han sido víctimas de las perversas traiciones y juegos sucios de los políticos serviles de los poderosos, tiene como base la misma conquista, la cual fue hecha por ambiciosos e inmorales personajes españoles y portugueses, quienes seducidos por la avidez del poder y las riquezas vendieron sus posesiones en sus países natales para poder costear sus viajes al Nuevo Mundo, usando para someter a nuestros indígenas la infamia, la mentira y la injuria, todo bendecido por la Santa Iglesia (con pocas excepciones de algunos sacerdotes); armas heredadas desde entonces hasta la actualidad y que en definitiva son las que aún nos siguen sometiendo, entorpeciendo intencionalmente el desarrollo y el crecimiento de nuestra gente.

La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra comarca del mundo, que hoy llamamos América Latina, fue precoz: se especializó en perder desde los remotos tiempos en que los europeos del Renacimiento se abalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes en la garganta.”

Nuestra América estaba rebosante de riqueza, los tesoros en piedras preciosas, oro y plata eran grandísimos y cuando los Europeos del Renacimiento “clavaron su bota” en nuestro continente los saquearon sin misericordia y pensando que esas fuentes de riqueza eran inagotables.

Pero la otra gran riqueza fue la mano de obra gratis que consiguieron con la esclavitud de los indígenas de estas tierras y con la esclavitud de los negros traídos desde África. Este vasallaje inhumano contribuyó grande e innegablemente al crecimiento económico de Europa.

Pero esa riqueza tuvo un precio muy alto. El patrimonio que los europeos se robaron de Potosí, en Bolivia, especialmente en los siglos XVI y XVII, por ejemplo, dejó 8 millones de indios muertos.

En las comunidades, los indígenas habían visto «volver muchas mujeres afligidas sin sus maridos y muchos hijos huérfanos sin sus padres» y sabían que en la mina esperaban «mil muertes y desastres».”

El dominico fray Domingo de Santo Tomás denunciaba al Consejo de Indias, en 1550, a poco de nacida la mina, que Potosí era una «boca de infierno» que anualmente tragaba indios por millares y que los rapaces mineros trataban a los naturales «como animales sin dueños».”

Los indios de la América sumaban no menos de setenta millones, y quizás más, cuando los conquistadores extranjeros aparecieron en el horizonte; un siglo y medio después se habían reducido, en total, a sólo tres millones y medio.”

En libro de Galeano nos va conduciendo cronológicamente desde la venida de Cristóbal Colón y el encuentro de dos mundos, hasta los turbulentos días del siglo XX, con datos históricos y descripciones increíbles.

Los promedios engañan, por los insondables abismos que se abren, al sur del río Bravo, entre los muchos pobres y los pocos ricos de la región. En la cúspide, en efecto, seis millones de latinoamericanos acaparan, según las Naciones Unidas, el mismo ingreso que ciento cuarenta millones de personas ubicadas en la base de la pirámide social. Hay sesenta millones de campesinos cuya fortuna asciende a veinticinco centavos de dólar por día; en el otro extremo los proxenetas de la desdicha se dan el lujo de acumular cinco millones de dólares en sus cuentas privadas de Suiza o Estados Unidos, y derrochan en la ostentación y el lujo estéril ofensa y desafío y en las inversión total, los capitales que América Latina podría destinar a la reposición, ampliación y creación de fuentes de producción y trabajo.”

El imperialismo –español y portugués primero, e inglés y gringo después- nos ha infundido durante siglos pensamientos errados para su propio beneficio. Por ejemplo, ha tratado de hacernos creer que nuestra pobreza está ligada a la sobrepoblación de nuestros países.

Diversas misiones norteamericanas han esterilizado a millares de mujeres en la Amazonía, pese a que ésta es la zona habitable más desierta del planeta. En la mayor parte de los países latinoamericanos, la gente no sobra: falta. Brasil tiene 38 veces menos habitantes por kilómetro cuadrado que Bélgica; Paraguay, 49 veces menos que Inglaterra; Perú, 32 veces menos que Japón. Haití y El Salvador, hormigueros humanos de América Latina, tienen una densidad de población menor que la de Italia. Los pretextos invocados ofenden la inteligencia.”

Las oligarquías de cada nación latinoamericana han cerrado los ojos a la injusticia de un sistema capitalista voraz y excluyente.

La lluvia que irriga a los centros del poder imperialista ahoga los vastos suburbios del sistema. Del mismo modo, y simétricamente, el bienestar de nuestras clases dominantes –dominantes hacia dentro, dominadas desde fuera- es la maldición de nuestras multitudes condenadas a una vida de bestias de carga.”



Incorporadas desde siempre a la constelación del poder imperialista, nuestras clases dominantes no tienen el menor interés en averiguar si el patriotismo podría resultar más rentable que la traición o si la mendicidad es la única forma posible de la política internacional. Se hipoteca la soberanía porque «no hay otro camino»; las coartadas de la oligarquía confunden interesadamente la impotencia de una clase social con el presunto vacío de destino de cada nación.”



2


Los anteriores párrafos (resaltados en negro) tomados de este libro desgarrador “Las venas abiertas de América Latina” son sólo una pequeñísima muestra de la profundidad de los argumentos de Eduardo Galeano.



La independencia de Latinoamérica es una ilusión romántica. Por ejemplo, es cierto que en El Salvador nos independizamos de España hace 188 años; pero es verdad también que esa independencia no benefició a todos los salvadoreños; sino más bien a una pequeña oligarquía criolla, una minoría de raza blanca que eran hijos de españoles nacidos en estas tierras centroamericanas y que representaban apenas un 3 % de toda la población.

¿Somos independientes realmente cuando el gobierno de Los Estados Unidos de América se ha entrometido en nuestros asuntos desde principios del siglo XX hasta nuestros días? El gobierno de los Estados Unidos de América fue el propulsor de las numerosas dictaduras militares que sufrió nuestro país durante largas décadas.



Nuestras venas están hoy más abiertas que nunca. El pueblo por sí mismo puede hacer mucho, pero mientras existan en la ralea política gente deshonesta que sólo vela por sus intereses y que se vende descaradamente al mejor postor, como prostitutas baratas, seguiremos sangrando hasta quedarnos sin vida.



El destino de la mayor parte de la humanidad está condenado a la pobreza mientras el sistema internacional de relaciones entre países ricos y pobres no cambie. Y uno de los primeros pasos que se deberían tomar es la desobediencia a las políticas imperialistas de los Estados Unidos.



Para terminar -y aunque pareciera de entrada que no tiene nada que ver con el tema de hoy, pero sí lo tiene en su esencia- el pasado 05 de noviembre de 2009 recibió merecidamente el Premio Nacional de Cultura, el poeta Alfonso Kijadurías, y en su discurso de aceptación dijo: “La violencia más que la paz sigue imperando en nuestro país, porque la paz es incompatible con la miseria y la desigualdad social. No existirá paz si carecemos de una verdadera cultura democrática. Una cultura que favorezca las manifestaciones de las mejores formas del talento creativo y el acceso a ellas del mayor número de personas capaces de disfrutarlas y valorarlas con un criterio soberano, no manipulado por sutiles o explícitas coacciones de la ideología, del comercio o la moda.”



Ojalá los salvadoreños escucháramos a nuestros poetas, ojalá abriéramos los ojos a nuestros orígenes. Entonces otro gallo nos cantaría. No ignorar nuestro pasado, leyendo “Las venas abiertas de la América Latina”, sería un buen comienzo.



Texto:

Érika Mariana Valencia-Perdomo

y Óscar Perdomo León


1-Fotografía extraída de la versión digital de “Las venas abiertas de la América Latina” de FORMARSE, http://www.formarse.com.ar/


2- Fotografía tomada por Óscar Perdomo León de la portada del libro “Las venas abiertas de la América Latina”.

sábado, 31 de octubre de 2009

BRAHMS, BEETHOVEN Y LA VIOLENCIA

El jueves 29 de octubre de 2009, asistimos, con nuestras cuatro hijas, al Teatro Presidente a escuchar en su decimocuarto concierto a la Orquesta Sinfónica de El Salvador. Se presentaron dos grandes obras musicales, conducidas por Irving Ramírez, director asociado. La primera obra fue la “Sinfonía No. 8 en Fa Op. 93” de Ludwig van Beethoven y la segunda obra fue el “Concierto para violín, cello y orquesta en La Op. 102” de Johannes Brahms; como solistas estuvieron en el violín el salvadoreño René Hernández y en el cello el argentino Juan Ignacio Emme.

¿Qué podemos decir de Beethoven sino que nos causó una considerable emoción oír esa música tan intensa? Su “Sinfonía No. 8” y la “Marcha fúnebre” son piezas llenas de sentimientos a veces serenos y a veces encontrados, de una belleza poderosa.

¿Y Brahms? Bueno, la obra de Brahms fue escrita para dos solistas y fue una grata coincidencia que ambos, el violinista y el cellista, hayan tocado sus instrumentos de una manera admirable. La Orquesta Sinfónica de El Salvador, por su lado, tocó de una manera limpia y nos dejó muy satisfechos. Al final los músicos recibieron de parte del público una merecida ovación de pie, que duró más de un minuto.

En el intermedio entre ambas grandes obras se hizo un minuto de silencio en memoria del joven músico de 14 años de edad Ezequiel Cruz, de San Luís Talpa, miembro de la Orquesta Sinfónica Juvenil de El Salvador desde hacía tres años, asesinado hace apenas unos días, víctima de la violencia criminal que abate a nuestro país. Según se dijo, el joven era una verdadera promesa musical, lleno de un talento innato, que incluso había tocado en diciembre pasado, en la tuba que era su instrumento, una obra de gran dificultad y belleza: “El pájaro de fuego” de Igor Stravinski.


En honor a Ezequiel y rompiendo con el programa establecido, la Orquesta Sinfónica interpretó la “Marcha Fúnebre” de Beethoven (la cual es el segundo movimiento de la “Sinfonía No. 3 en Mi bemol mayor, Op. 55”, obra conocida como «Heróica»), la cual tocada por nuestra Orquesta Sinfónica y en el contexto en que se hacía, arrancó unas lágrimas a más de alguno de los que asistimos.

Esperamos que el gobierno de izquierda tenga la visión que los gobiernos anteriores no tuvieron y se dé cuenta que el problema de maras, la pérdida de valores morales y cívicos y la ola delincuencial son debido a la nula importancia que los gobiernos de derecha le dieron al fomento de las artes y el deporte; también la falta de oportunidades de trabajo que provocó la emigración de miles y miles de salvadoreños creó un desmembramiento de la familia y varias generaciones de niños y jóvenes han crecido sin la guía espiritual y la disciplina de sus padres.

En problema de la violencia es muy complejo; sin embargo el gobierno de Mauricio Funes y del FMLN deberían dar un paso grande y en serio apoyando debidamente a los jóvenes talentos y creando fuentes de trabajo. Si el gobierno del cambio no promueve una educación formal en artes en El Salvador e invierte con abundancia en los deportes, en pocos años más seremos una horda de salvajes, similares a los de la época de las cavernas.

La música interpretada por la Orquesta Sinfónica nos tocó el alma y nos hizo convencernos una vez más que en este país hay muchos verdaderos talentos.

Texto:

Érika Mariana Valencia-Perdomo

y Óscar Perdomo León

Collages elaborados por Óscar Perdomo León

lunes, 26 de octubre de 2009

CINEMA LIBERTAD

(1)

¡Qué delicioso es ver imágenes del centro de San Salvador en la gran pantalla! ¡Y qué agradable es escuchar hablar a los actores con verdadero acento salvadoreño! El domingo 25 de octubre vimos el cortometraje salvadoreño “Cinema Libertad”, en Galerías y realmente me gustó mucho.

La historia trascurre en el centro histórico de San Salvador y el hilo conductor es la relación de amistad de dos pequeños infantes que se ven imbuidos en el arte de hacer cine, de una manera infantil y primitiva.

Recorrer junto a Nacho y Ela (los nombres de los protagonistas principales) algunas de las arterias del centro de San Salvador nos lleva inmediatamente a recordar que también algunas veces fuimos caminantes de esas calles.

La música es un elemento importante en el desarrollo de cualquier manifestación artística y, en este caso, hay que felicitar efusivamente a todos los que se involucraron en ese campo, pues fue justa y fiel en diálogos como en los silencios y por supuesto la canción de entrada al cortometraje interpretada por Pescozada e invitados concuerda perfectamente con las imágenes y el diario vivir del centro de San Salvador.

La presencia de una prostituta, de un anciano vagabundo, algunos jóvenes con apariencia de delincuentes y de una rezadora empedernida dentro de las paredes del cine, del cual han hecho su morada, son la sal de esta cinta. Sin poseer grandes diálogos hacen que la historia contada sea creíble. En una dualidad estos personajes secundarios nos enseñan la soledad que rodea a tantas y tantas personas ignoradas por la sociedad y a la vez nos enseñan la sencillez de las pequeñas cosas con las que el ser humano puede ser feliz.

El corto, escrito y dirigido por Arturo Menéndez, realmente está muy bien realizado. La actuación de los dos actores principales –una niña y un niño- Tatiana Grande y Edgard Aquino, de aproximadamente 10 años de edad, estuvo bastante bien, ambos se veían muy naturales. Nos gustó también la fotografía. Arturo Menéndez nos muestra, a través de su historia, la belleza de las grandiosas edificaciones de la época de gloria de San Salvador, el Portal La Dalia, el Parque Libertad, la catedral, el cine Libertad y algunas casas cercanas al ex-Cine Apolo, lugares que nos revelan la rica arquitectura de la capital, llena de detalles: pisos, puertas, paredes y cornisas olvidados son el albergue ideal para llenar de vida esta sencilla pero gran historia.


(2)


Como actores secundarios se ven un par de rostros conocidos, actores con experiencia teatral, como Leandro Sánchez y Regina Cañas.


Participante del festival de cine de Berlín, Cinema Libertad se ganó a pulso un prestigioso quinceavo lugar entre 300 concursantes. Nos llenó mucho de orgullo ver durante los créditos el logotipo del Festival de Cine de Berlín.

Esfuerzos como este deben de ser más publicitados por los medios de comunicación nacionales y a través de Internet, es preciso que todos los salvadoreños contribuyamos a la difusión de trabajos verdaderamente profesionales como Cinema Libertad; nos alegra también el apoyo que la Secretaría de Cultura brindó, sin embargo este soporte debería de ser aún más profundo involucrando a las Casas de la Cultura de todo el país y de manera directa involucrando a los directores de las mismas en la promoción activa de la misma.


Ojala que gente como de la que se rodeó Menéndez, quienes poseen talento y ponen su entusiasmo en su trabajo obtengan de empresas privadas y del mismo gobierno todo el apoyo necesario ya que es una verdadera lástima que tan buen trabajo no sea exhibido en todas las salas de cine a nivel nacional y se prive a la mayoría de connacionales de saber que en El Salvador hay verdadera capacidad de hacer buen cine y por el contrario se incite a la violencia y el irrespeto al ser humano promoviendo producciones extranjeras cargadas de crímenes y armamentos .


Cinema Libertad logró al final arrancar un par de aplausos de algunos de los espectadores que asistimos ayer, domingo 25 de octubre al cine, con grandes expectativas por ser una producción nacional y salimos verdaderamente satisfechos.


Enviamos un gran saludo y muchas felicitaciones tanto al director como a cada uno de los participantes de la realización de este cortometraje, tanto en la producción como en la post producción. Reiteramos una vez más las felicitaciones a todas las personas que creyeron y apoyaron esa pequeña idea que creció y tomó forma hasta parir un trabajo con imágenes, audio y música excelentes.


Texto:

Érika Mariana Valencia-Perdomo

y Óscar Perdomo León


Fotografía (1) tomada por Óscar Perdomo León y fotografía (2) tomada por Orlando Valencia.

TRES CANCIONES DE STING

“Dark angels follow me…” (1)

Sting tiene una amplia discografía como solista, que me gusta agrada más que la que hizo con The Police. Esta vez quiero hablar de tres de sus canciones que me gustan por su sentido social.

They dance alone (Gueca solo) es una canción del disco “…Nothing like the sun” de 1987, escrita e interpretada por Sting. Es una composición musical que me atrajo desde el primero momento. Al ir entendiendo su letra, la canción se volvió aún más querida para mí. Una obra que aguijonea la fatal dictadura de Augusto Pinochet. Y con el agregado que en la grabación participaron, entre otros, tres músicos muy conocidos: en la guitarra Eric Clapton, Bradford Marsalis en el saxofón y Rubén Blades en el fragmento hablado en español.

Sting escribió sobre They dance alone (Gueca solo) lo siguiente, en el folletito anexo al disco: “En el Tour Amnistía de 1986 los músicos fuimos presentados a prisioneros políticos de todo el mundo, víctimas de tortura y encarcelamiento sin juicio. Estos encuentros tuvieron un fuerte efecto en todos nosotros. Una cosa es leer acerca de la tortura, pero hablar con una víctima te coloca un paso más cerca de la realidad que es tan espantosamente penetrante. Todos estábamos profundamente afectados. Miles de personas habían «desaparecido» en Chile, víctimas de los escuadrones de la muerte, de las fuerzas de seguridad, de la policía y la fuerza armada. El encarcelamiento con tortura y sin tener un juicio es una cosa común. La «Gueca» es una danza de cortejo tradicional chilena. La «Gueca solo» o el baile solitario es ejecutado públicamente por las esposas, hijas y madres de «desaparecidos». A menudo ellas bailan con las fotografías de sus amados colgadas de sus ropas. Es un gesto simbólico de protesta y dolor en un país donde la democracia no necesita ser «defendida», sino practicada.”


“¿Por qué están bailando aquí solas estas mujeres?

¿Por qué hay tristeza en sus ojos?

¿Por qué estos soldados aquí están

con sus rostros como piedras?

No puedo ver lo que ellos desprecian.

“Ellas bailan con los desaparecidos.

Bailan con los muertos.

Danzan con los invisibles. Danzan con su silenciosa angustia.

Danzan con sus padres.

Danzan con sus hijos.

Danzan con sus esposos.

Ellas danzan solas, danzan solas…

“Es la única forma de protesta que les es permitida.

Yo he visto sus silenciosos rostros gritar muy fuerte.

Y si ellas hablaran, serían desaparecidas también.

Otra mujer en la mesa de tortura.

¿Qué más pueden ellas hacer?

“Hey, señor Pinochet,

usted ha sembrado una amarga cosecha.

Es el dinero extranjero el que lo sostiene.

Un día ya no habrá más dinero,

ni salario para los torturadores,

ni presupuesto para sus armas.

Piense, señor Pinochet, en su propia madre

bailando con su hijo invisible…”


Children´s crusade es una canción del álbum “The dream of the blue turtles” de 1985 en la que Swing habla acerca de los jóvenes y casi niños que son enviados como carne de cañón a las guerras, “a países que ellos nunca habían visto”.

“Un comercio amargo de muerte,

todas esas jóvenes vidas traicionadas,

todo por una cruzada de niños…”


Además del mensaje de protesta contra la guerra, se puede escuchar un suculento solo de saxofón soprano interpretado por Bradford Marsalis.


Russians es una canción también del álbum “The dream of the blue turtles” y está enmarcada en la pasada guerra fría. Habla de los temores mundiales y de la ignorancia demuchos ciudadanos estadounidenses al no conocer a fondo a la gente de la extinta Unión Soviética y viceversa. Las dos grandes potencias mentían. En ciertas partes la letra de la canción es irónica. En otras dice verdades espeluznantes. Refiere Sting que una parte de la melodía la tomó prestada del compositor Sergei Prokofiev.


“En Europa y en América hay un creciente sentimiento de histeria,

condicionado a responder a todas las amenazas de los discursos retóricos de los soviéticos.

“El señor Krushchev dijo: «Nosotros los enterraremos».

Yo no me suscribo a este punto de vista.

“El señor Reagan dice: «Nosotros los protegeremos».

Yo no me suscribo a este punto de vista.

“Compartimos la misma biología,

a pesar de la ideología…”



Las canciones de Sting impactan no sólo por su calidad musical, sino por la profundidad de sus letras.


Texto:

Óscar Perdomo León


(1) Fragmento tomado de la canción “Why should I cry for you” de Sting.

Fotografías tomadas de los álbumes de Sting: “…Nothing like the sun”, “The dream of the blue turtles” y “Mercury falling”.

Traducción de los fragmentos de las letras de las canciones de Sting que aparecen aquí: Ó. P. L.