Esta fotografía fue tomada en el año 2006 y decidí llamarla VENTANA EN LLAMAS.

lunes, 26 de octubre de 2009

TRES CANCIONES DE STING

“Dark angels follow me…” (1)

Sting tiene una amplia discografía como solista, que me gusta agrada más que la que hizo con The Police. Esta vez quiero hablar de tres de sus canciones que me gustan por su sentido social.

They dance alone (Gueca solo) es una canción del disco “…Nothing like the sun” de 1987, escrita e interpretada por Sting. Es una composición musical que me atrajo desde el primero momento. Al ir entendiendo su letra, la canción se volvió aún más querida para mí. Una obra que aguijonea la fatal dictadura de Augusto Pinochet. Y con el agregado que en la grabación participaron, entre otros, tres músicos muy conocidos: en la guitarra Eric Clapton, Bradford Marsalis en el saxofón y Rubén Blades en el fragmento hablado en español.

Sting escribió sobre They dance alone (Gueca solo) lo siguiente, en el folletito anexo al disco: “En el Tour Amnistía de 1986 los músicos fuimos presentados a prisioneros políticos de todo el mundo, víctimas de tortura y encarcelamiento sin juicio. Estos encuentros tuvieron un fuerte efecto en todos nosotros. Una cosa es leer acerca de la tortura, pero hablar con una víctima te coloca un paso más cerca de la realidad que es tan espantosamente penetrante. Todos estábamos profundamente afectados. Miles de personas habían «desaparecido» en Chile, víctimas de los escuadrones de la muerte, de las fuerzas de seguridad, de la policía y la fuerza armada. El encarcelamiento con tortura y sin tener un juicio es una cosa común. La «Gueca» es una danza de cortejo tradicional chilena. La «Gueca solo» o el baile solitario es ejecutado públicamente por las esposas, hijas y madres de «desaparecidos». A menudo ellas bailan con las fotografías de sus amados colgadas de sus ropas. Es un gesto simbólico de protesta y dolor en un país donde la democracia no necesita ser «defendida», sino practicada.”


“¿Por qué están bailando aquí solas estas mujeres?

¿Por qué hay tristeza en sus ojos?

¿Por qué estos soldados aquí están

con sus rostros como piedras?

No puedo ver lo que ellos desprecian.

“Ellas bailan con los desaparecidos.

Bailan con los muertos.

Danzan con los invisibles. Danzan con su silenciosa angustia.

Danzan con sus padres.

Danzan con sus hijos.

Danzan con sus esposos.

Ellas danzan solas, danzan solas…

“Es la única forma de protesta que les es permitida.

Yo he visto sus silenciosos rostros gritar muy fuerte.

Y si ellas hablaran, serían desaparecidas también.

Otra mujer en la mesa de tortura.

¿Qué más pueden ellas hacer?

“Hey, señor Pinochet,

usted ha sembrado una amarga cosecha.

Es el dinero extranjero el que lo sostiene.

Un día ya no habrá más dinero,

ni salario para los torturadores,

ni presupuesto para sus armas.

Piense, señor Pinochet, en su propia madre

bailando con su hijo invisible…”


Children´s crusade es una canción del álbum “The dream of the blue turtles” de 1985 en la que Swing habla acerca de los jóvenes y casi niños que son enviados como carne de cañón a las guerras, “a países que ellos nunca habían visto”.

“Un comercio amargo de muerte,

todas esas jóvenes vidas traicionadas,

todo por una cruzada de niños…”


Además del mensaje de protesta contra la guerra, se puede escuchar un suculento solo de saxofón soprano interpretado por Bradford Marsalis.


Russians es una canción también del álbum “The dream of the blue turtles” y está enmarcada en la pasada guerra fría. Habla de los temores mundiales y de la ignorancia demuchos ciudadanos estadounidenses al no conocer a fondo a la gente de la extinta Unión Soviética y viceversa. Las dos grandes potencias mentían. En ciertas partes la letra de la canción es irónica. En otras dice verdades espeluznantes. Refiere Sting que una parte de la melodía la tomó prestada del compositor Sergei Prokofiev.


“En Europa y en América hay un creciente sentimiento de histeria,

condicionado a responder a todas las amenazas de los discursos retóricos de los soviéticos.

“El señor Krushchev dijo: «Nosotros los enterraremos».

Yo no me suscribo a este punto de vista.

“El señor Reagan dice: «Nosotros los protegeremos».

Yo no me suscribo a este punto de vista.

“Compartimos la misma biología,

a pesar de la ideología…”



Las canciones de Sting impactan no sólo por su calidad musical, sino por la profundidad de sus letras.


Texto:

Óscar Perdomo León


(1) Fragmento tomado de la canción “Why should I cry for you” de Sting.

Fotografías tomadas de los álbumes de Sting: “…Nothing like the sun”, “The dream of the blue turtles” y “Mercury falling”.

Traducción de los fragmentos de las letras de las canciones de Sting que aparecen aquí: Ó. P. L.

miércoles, 21 de octubre de 2009

¿Qué leo? C. S. LEWIS. Cautivado por la Alegría.



Clive Staples Lewis, nacido en Belfast, Irlanda, en 1898 y fallecido en 1963, es un afamado escritor debido a sus libros “Las crónicas de Narnia”. Varios son muy conocidos porque han sido llevados al cine, como “El león, la bruja y el ropero” y “El príncipe Caspián”.


Pero el libro del que quiero hablar hoy es “Cautivado por la Alegría”, aparecido por primera vez en 1955 en el inglés original; en 1989 se publicó la primera versión en español y después hubo otra en el año 2006.


El libro tiene como tema central la conversión de Lewis al cristianismo; sin embargo las páginas del libro lo conducen a uno a través de una especie de autobiografía, magistralmente narrada, en donde Lewis nos muestra su niñez y sus relaciones con su hermano y su padre, pasando por sus experiencias en los colegios, en la universidad, sus viajes a Inglaterra por motivos de estudio y sus retornos a Irlanda. Describe de una manera vívida los paisajes y los contrastes entre Irlanda e Inglaterra.


Lewis disfrutaba muchísimo de la lectura y por el contrario odiaba los deportes. Tampoco disfrutaba de las matemáticas (1). Era un lector insaciable y voraz; y lo atrayente de su narración es la perspectiva psicológica con que Lewis analiza y relaciona el pensamiento de cada autor con la vida cotidiana, con el pensamiento de sus compañeros de estudios, con sus profesores y con su padre.


También hay otra cosa que me gusta de “Cautivado por la Alegría” y es la manera en que Lewis cuenta como disfrutaba de los libros, empezando por el goce de mirar su portada, sentir el papel en sus manos, el sonido de las hojas al ser pasadas, el olor del libro en general, la forma en como fue evolucionando en su manera de amar la lectura. Nos cuenta a cerca de los amigos que fue haciendo debido a la afición compartida de leer y comentar los libros devorados con ansiedad.




Asimismo es fascinante la descripción física, psicológica y anímica que hace de algunos de sus parientes cercanos, como sus abuelos, su padre y algunos tíos. Dice Lewis:


“…«tío Gussie», hermano de mi madre, me hablaba como si fuéramos de la misma edad. Es decir, hablaba Cosas. Me enseñó toda la ciencia a la que yo podía acceder entonces de forma clara, viva, sin chistes tontos ni condescendencias, sintiendo por ello evidentemente, tanto gusto como yo. Así preparó la base intelectual para que yo leyera a H. G. Wells. No creo que se preocupase por mí como persona ni la mitad que tío Joe, y eso era (sea una injusticia o no) lo que me gustaba. Durante aquellas charlas la atención de cada uno no estaba centrada en el otro, sino en el tema.”


Una parte interesante del libro es como retrata con palabras la vida que llevó en el colegio que era dirigido por un director llamado Oldie. El trato hostil que recibió y la forma en que fue desalentado para disfrutar del estudio es una gran lección para los que aspiran a ser profesores, de qué es lo que no hay que hacer con los alumnos.


Es también seductora la parte en donde narra sobre sus experiencias en Wyvern College. Ahí se encontró a una sociedad estudiantil formada por castas muy bien definidas y en donde los estudiantes que tenían más rango eran aquellos que se desempeñaban con más habilidad en los deportes, éstos eran conocidos como los patricios, quienes gozaban de prestigio, privilegios y poder. Las humillaciones a que eran sometidos los que estaban en la parte más baja de esa escala social, interna y acuartelada entre los muros de la universidad, pasaban por limpiar las botas de los patricios, hacerles las tareas escolares, y algunos hasta eran sodomizados. Lewis escribe:


“En un país gobernado por una oligarquía gran cantidad de personas, y entre ellas algunos agitadores, saben que no pueden concebir esperanzas de entrar en esa oligarquía, por eso puede merecerles la pena intentar una revolución. En Wyvern College, las clases sociales más bajas de todas eran demasiado jóvenes y, por tanto, demasiado débiles para soñar con una revuelta. La clase intermedia, los muchachos que ya no eran siervos ni todavía patricios, los que tenían fuerza física y popularidad suficiente como para encabezar una revolución, ya empezaban a aspirar a ser patricios. Era mejor para ellos acelerar su ascenso social cortejando a los patricios ya existentes que arriesgarse a una revolución que, en el caso poco probable que tuviera éxito, acabaría con las ventajas que ellos anhelaban compartir. Y si al final perdían las esperanzas de llegar a conseguirlo… ¿para qué?; para entonces sus días de colegio casi habían terminado. Así, el sistema de Wyvern era inquebrantable.”


Lewis creció en una familia cristiana; pero su curiosidad y avidez de conocimiento lo llevaron a leer a algunos autores ateos, esto unido a una maestra que, de una manera más bien indiferente, le mostró la diversidad de religiones del mundo, lo llevó en la etapa de su adolescencia, según lo narra él mismo, al ateismo. Esto lo cuenta con muchos detalles y nos señala la forma gradual en que fue ocurriendo. Sin embargo hay cierta contradicción, porque Lewis al mismo tiempo que afirma que se ha vuelto ateo, dice estar enojado con Dios. Lewis continúa leyendo y después, con el tiempo, se da cuenta que los escritores que más le satisfacen, como Chesterton, por ejemplo, tienen tendencias al cristianismo, por lo que decide “regresar” al cristianismo. Creo más bien que de lo que habla Lewis es de que a través del tiempo y de su vida llegó a tener un convencimiento más firme de la existencia de Dios y de su fe.


Sin embargo, y dejando a un lado la inmortal discusión sobre si Dios existe o no, “Cautivado por la Alegría” es un libro muy bien escrito, totalmente deleitable, que le hace mantener la atención al lector durante sus aproximadamente 285 páginas.



Este día recomiendo leer “Cautivado por la Alegría”, porque, aunque no tenga los giros magistrales –literariamente hablando- de Borges o de García Márquez, C. S. Lewis sí es un gran narrador y pocas veces tenemos el gusto de encontrar a un verdadero gran narrador.

Texto:
Óscar Perdomo León



(1) El amigo que me prestó el libro del que estoy hablando ha hecho unas breves anotaciones y comentarios en las orillas de las páginas. En uno de los capítulos Lewis escribe: “Estudiaba álgebra -¡el infierno se la lleve!” y mi amigo comenta: “¡Amén!”. Me cayeron tan en gracia ambos comentarios que mientras leía no pude evitar soltar una gran carcajada.

Fotografías extraídas de “Cautivo por la Alegría”, de su primera edición Rayo, HarperCollins, 2006, con una traducción del inglés de María Mercedes Lucini.

sábado, 17 de octubre de 2009

¿Qué leo? TEATRO EN Y DE UNA COMARCA CENTROAMERICANA

José Roberto Cea, es un escritor que no sólo ha contribuido en la literatura salvadoreña con obras en el área de lo creativo, sino también con obras de investigación, como por ejemplo “De la pintura en El Salvador”.

Pues bien, “Teatro en y de una comarca centroamericana” es un ensayo-histórico-crítico publicado en 1993 por Canoa Editores. A través de 274 páginas, Cea nos conduce en un recorrido por la historia del teatro salvadoreño, empezando con algunas expresiones teatrales prehispánicas y de la época del coloniaje español. Por supuesto que la mayoría de datos provienen ya del período del siglo XIX hasta principios de los años ´90 del siglo XX.

El libro está lleno de fotografías de personajes importantes y de afiches teatrales. También nos habla José Roberto Cea de las costumbres de los actores y del público en tiempos pasados. Salen además a relucir nombres de dramaturgos y actores que han hecho historia en nuestro “Pulgarcito”, como Francisco Gavidia, Edmundo Barbero, Álvaro Menen Desleal, Roberto Salomón, Eugenio Acosta Rodríguez, Antonio Lemus Simún, Fernando Umaña, entre otros.

Su lectura es fácil y muy amena. Con este estudio José Roberto Cea no sólo nos aporta información de lugares, fechas y nombres relacionados con el teatro, sino que nos presenta su crítica, su personal punto de vista sobre el desarrollo y la evolución del teatro en El Salvador.



Este es un libro que, al poner en nuestras manos el conocimiento de nuestra historia teatral, nos brinda un fortalecimiento para nuestra propia identidad cultural salvadoreña. Una labor muy loable la de José Roberto Cea. “Teatro en y de una comarca centroamericana”, un libro muy recomendable.


Texto:

Óscar Perdomo León


Fotografías extraídas de “Teatro en y de una comarca centroamericana”.

domingo, 11 de octubre de 2009

FUNDACIÓN “JANDRO FUNES VELASCO”


Cuando se anunció que Mauricio Funes sería el candidato presidencial del FMLN me puse muy contento porque intuía que había sido un movimiento de apertura y bastante estratégico.

Poco después se supo a nivel nacional e internacional de “la muerte de un hijo de Mauricio Funes”. Fue un acontecimiento triste, horrible, porque la muerte de un hijo es algo contra la naturaleza. Son los hijos los que deben enterrar a los padres.

Ayer leí en el Suplemento Cultural 3000 de Diario Co Latino dos artículos que revelan detalles de ese trágico hecho, uno escrito por la madre misma del fallecido, Marlene Velasco-Bégué y el otro por Carlos Ábrego. Ambos escritos son muy conmovedores. Se puede conocer a este joven salvadoreño desde una perspectiva muy humana, se pueden advertir algunas de sus aspiraciones, su gusto por la música y la fotografía, etc.

También en el mismo Suplemento Cultural se habla y explica a cerca de la Fundación “Jandro Funes Velasco”, la cual otorgará becas anuales a jóvenes talentos, salvadoreños, menores de 30 años. ¡Qué buena noticia! Grandioso esfuerzo. Enhorabuena. Además, no se podía haber hecho mejor homenaje a ese joven curioso y soñador.

Para mayor información visitar: http://www.jandrofunesvelascofundación.org

Texto:

Óscar Perdomo León


Fotografías:

Extraídas de Suplemento Cultural 3000 No. 1022, del sábado 10 de octubre de 2009.

jueves, 8 de octubre de 2009

CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD

El ex Viceministro de Defensa de El Salvador, Nicolás Carranza, ha sido penado por el Tribunal de Memphis, en Estados Unidos, por crímenes de lesa humanidad.


Aunque la condena es en el extranjero, me parece que es un precedente de mucha importancia. El ex Viceministro fue encontrado culpable de torturas y asesinatos durante la guerra civil salvadoreña. El militar trató de escudarse en la Ley de Amnistía de El Salvador; pero el Tribunal razonó que esa ley se aplica sólo en nuestro país y no en los demás países del mundo.


El ex Viceministro de Defensa del ejército salvadoreño y ex Director General de la extinta y criminal Policía de Hacienda, tendrá que pagar 6 millones de dólares a 5 familias víctimas de crímenes de lesa humanidad.


Esta sentencia abre una pequeña luz en la oscuridad corrupta de la impunidad. Es muy significativo porque da una señal positiva para la justicia, les grita con bombo y platillo a los asesinos de El Salvador que tarde o temprano tendrán que pagar por sus fechorías, ya sea aquí o en cualquier otra parte del mundo.


Por fin una buena noticia.


Ojalá que en El Salvador se pudieran también juzgar y castigar a los corruptos y a los asesinos que tanto daño le han hecho a nuestro país.

Texto:
Óscar Perdomo León.


Collage elaborado por Óscar Perdomo León

lunes, 5 de octubre de 2009

GRACIAS A LA VIDA



Aprendí a amar a la Argentina sin conocerla personalmente a través de Jorge Luís Borges y de Julio Cortázar.


Nunca he estado en Argentina; pero cuando oigo a AstorPiazzolla casi puedo ver caminando por una calle de Buenos Aires a Facundo Cabral y a Fito Páez, a Alberto Cortez y a AtahualpaYupanqui, a Leonardo Fabio y a Sandro. Todos ellos me han tocado elcorazón.


Hay alguien que me ha conmovido mucho también y que cantó alguna vez una de las más bellas versiones de de la canción tan conocida de la chilena Violeta Parra "Gracias a la vida": Mercedes Sosa.


Ayer por la mañana llamó un amigo desde Alemania para contarles a mis amigas Daniela y Mariana la mala noticia del fallecimiento de "La Negra", como era conocida en su patria. Al medio día mi esposa Érika y yo nos sentamos juntos frente al iPod para escuchar "María va", "Como la cigarra", "Inconciente colectivo", "Al jardín de la república", "Alfonsina y el mar", etc. No pudimos evitar emocionarnos y tomados de la mano derramamos en silencio unas lágrimas.


Con ella se muere una parte de mi pasado. Recuerdo que escuchar a Mercedes Sosa en los años de la guerra civil salvadoreña era de alguna forma un viajar contra corriente y una manera de goce espiritual clandestino.


No todos los días se nos va una cantante de verdad. Además Mercedes Sosa no era sólo una cantante de la Argentina, ella era ciertamente una cantante de toda Latinoamérica. Nosotros en El Salvador la sentimos como nuestra. Escucharla interpretar "Canción con todos" (que es una canción que me recuerda el "Canto General" de Pablo Neruda) hace que se me erice la piel.


Me gusta mucho "Detrás del muro de los lamentos", que Mercedes cantó junto a Fito Páez porque es una belleza de mixtura de voces y de ritmos.


A Mercedes Sosa la vi cantar en vivo en San Salvador ya hace muchos años, que hasta me parece un sueño lejano.


Sin embargo este día salgo con Mercedes Sosa "a caminar por la cintura cósmica del sur... siento al caminar toda la piel de América en mi piel..."


Texto:

Óscar Perdomo León


Fotografía extraída de www.pagina12.com.ar



jueves, 1 de octubre de 2009

FEO


Dicen que los seres humanos se comportan de la misma manera donde sea que existan. Pongo en duda esa afirmación. Según lo que he escuchado y leído los seres humanos en otras culturas miran y evalúan a sus congéneres de acuerdo a sus capacidades. Sin embargo aquí en El Salvador sigue existiendo el compadrazgo sumado al temor egoísta a que alguien sobresalga más que uno.


Hablo de esto porque hace un par de días estuvimos en San Salvador hablando con un amigo que nos contó cómo se fue, durante un buen tiempo, a especializarse a Japón, becado junto a un pequeño grupo de compañeros y al regresar a El Salvador empezó a ser relegado y discriminado por sus mismos colegas, a través de ponerlo en mal con chambres y mala fe. Las personas que recibieron esa información errónea no se tomaron la molestia de oír la contraparte, es decir, no le dieron la oportunidad a nuestro amigo para darse a conocer y escuchar sus razones; por el contrario, se conformaron con los chismes. ¡Qué bajo han caído algunos profesionales en El Salvador!


Y estas conductas tan vergonzosas e injustas se dan entre todos los grupos y gremios salvadoreños, entre abogados, médicos, músicos, enfermeras, pintores, profesores, anestesistas, etc.


Se desaprovechan recursos y talentos valiosos porque nuestra mezquindad está temerosa de ver brillar a alguien con luz propia. Conozco personas prepotentes que creen saberlo todo; pero en realidad detrás de toda esa falsa imagen de grandeza no hay más que una verdadera mediocridad. Y las personas honestas se quedan calladas, consintiendo las injusticias, con una cobarde complicidad.


¿Podremos los salvadoreños convertirnos en un país desarrollado viviendo con estas actitudes negativas?

Texto:

Érika Mariana Valencia-Perdomo

y Óscar Perdomo León


Collage:

Óscar Perdomo León